Educación

Identificación Humana Post 27/f: Aportes desde la Antropología

Madrugada del 27 de febrero de 2010: un derrumbe de una pared de nichos sepulcrales del cementerio parroquial de Penco destruye alrededor de 300 estructuras que contenían cerca de 400 difuntos sepultados entre 1975 y 2008. Los restos, en diversos estados de descomposición, quedaron a plena vista en la calle y frente a las casas de un centenar de vecinos del cementerio.

En los días posteriores, un grupo de estudiantes de antropología, hoy académicas, se reúnen y comienzan un largo y difícil proceso de identificación humana, trabajo que han realizado de la mano con los familiares y responsables del cementerio y que hoy, se encuentra en etapa final.

En este café, conversaremos con las antropólogas responsables del proceso de identificación. Erika Reyes, investigadora y académica de la carrera de Antropología de la Facultad de Ciencias Sociales UdeC de la Universidad de Concepción y Camila Guerra, también académica de la misma carrera.

Organizado por el Centro de Biotecnología UdeC en conjunto con PAR Explora Biobío, la Dirección de Extensión UdeC y el apoyo de la Biblioteca Municipal de Concepción, el encuentro se realizará en la Biblioteca Municipal el próximo jueves 14 de septiembre a partir de las 19:00 hrs.

El proceso de identificación enfocado desde la antropología forense y sociocultural no ha sido fácil. Desde la recolección y clasificación de los restos humanos, hasta la realización de perfiles ante y post mortem para cada difunto, la ausencia de un protocolo específico para esta situación –más allá de disponer los restos en fosas comunes como sugiere Cruz Roja y otros organismos-, el poco financiamiento al proyecto y el gran número de familiares involucrados, ha implicado que hayan pasado más de 7 años para llegar a las identificaciones finales.

Aún así, con esfuerzo y voluntad, se ha llegado una etapa final de la iniciativa, que pretende cerrar parte de un ciclo difícil para los familiares de los difuntos, los que esperan dar descanso final a sus muertos.

Más aún, el trabajo realizado permitió plantear la creación de un protocolo de intervención antropológica para futuros casos como estos, pionero en Chile y el mundo, que se espera evite situaciones dolorosas para los deudos que pasan por más de un desastre: el natural y el de su memoria familiar.

¿Cómo nace este proceso de identificación y por qué el enfoque desde la antropología? ¿Cuál es el valor simbólico para la comunidad pencona de un proyecto como este? ¿Se pondrá en marcha el nuevo protocolo de intervención si llega a ocurrir una situación similar?

Un café sobre la vida, la muerte, los símbolos, la memoria y la antropología ¡No se lo pierdan!